El pedido entra. El stock baja. Tu carta sabe cuándo parar.
Unidades para vender
Controla lo que queda y registra lo que se pierde, sin llevar otra cuenta a mano.
Ejemplo ilustrativo: quedan dos unidades de Smash 47. Los pedidos de Qamarero descuentan las unidades configuradas. Al llegar a cero, con la protección activa, el producto deja de poder pedirse en los canales propios conectados.
El pedido entra. El stock baja. Tu carta sabe cuándo parar.
Unidades para vender
Es cambiar un pedido ya tomado, frenar el servicio o tirar producto que habías pagado. Saber qué queda y qué se pierde ayuda a decidir antes, no a improvisar después.
Volver a la mesa. Cambiar la comanda. Dar explicaciones. El cliente espera y tu equipo repite trabajo.
Si sala y canal propio llevan cuentas distintas, el cliente puede pedir lo que cocina ya no tiene. Después toca cambiar o cancelar.
Roturas, caducidades y desperdicios no son ventas. Sin registrarlos, cuesta saber qué producto se pierde y por qué.
Tu equipo sabe qué puede servir y qué necesita reponer. Sin otra cuenta entre comandas.
Tu equipo puede comprobar qué queda antes de tomar la comanda, no cuando el cliente ya espera su plato.
Deja de restar cada venta a mano. Tu equipo consulta qué queda sin mantener otra cuenta entre comandas.
Revisa cantidades y agotados al cierre. Decide qué reponer con información del servicio, no con lo que recuerdes.
Te mostramos cómo controlar ese producto, avisar cuando queda poco y preparar la reposición. Con los productos y canales de tu restaurante.
Una misma cuenta de disponibilidad para tu equipo. Menos ajustes manuales entre comandas.
Indica cuánto tienes y cuándo necesitas que tu equipo sepa que queda poco. No hace falta empezar por toda la carta.
Configurar el stock
Mientras salen los pedidos, tu equipo consulta cuánto queda. Sin llevar otra cuenta ni parar para revisar una hoja.
Conectar los pedidosRevisa el aviso de stock bajo y activa la protección para que, al llegar a cero, el artículo deje de poder pedirse.
Ver la protección
Revisa qué se agotó y qué queda. Tu equipo decide qué reponer y actualiza las cantidades para el siguiente servicio.
Organizar la reposición
Controla los agotados durante el servicio y revisa pérdidas, compras y costes con las herramientas que necesita tu restaurante.
Empieza por los productos que más problemas te dan cuando se agotan. Tu equipo ve cuánto queda y cuándo necesita revisar la reposición.
Comprueba cuántas raciones quedan antes de tomar el siguiente pedido. Empieza por los productos que más se agotan, sin repasar toda la carta.
Una misma base puede usarse en varios platos. Evita ofrecerlos cuando ya no queda ese ingrediente, sin revisar la carta plato por plato.
Si queda poco, tu equipo puede anticiparse. Prepara más raciones o avisa antes de que el siguiente cliente elija un plato agotado.
Sala y pedidos propios comparten la disponibilidad. Evita ofrecer desde otro canal un plato que ya se ha terminado en cocina.
Los pedidos conectados actualizan las cantidades según el consumo configurado. Tu equipo puede consultar qué queda sin restar cada venta en otra hoja.
Con la protección activa, el artículo a cero deja de poder pedirse en los canales propios conectados. Evita tener que cambiarlo cuando el cliente ya espera.
Lo que queda en cocina, también a la vista de quien pide desde casa. Mantén al día la oferta de sala, tu carta y tus pedidos propios.
Cocina prepara más o llega nuevo producto. Actualiza lo que tienes para volver a ofrecerlo, sin esperar al cierre.
Consulta los agotados, repón y revisa los movimientos antes del siguiente servicio.
Al terminar, revisa qué se ha agotado y qué necesitas para mañana. Prepara la reposición con una lista, no con lo que recuerdas de la noche.
Consulta el stock disponible y distingue lo suficiente, lo que está por agotarse y lo agotado. Céntrate en lo que necesita atención.
Si una cantidad no cuadra, consulta qué entró y qué salió antes de corregirla. Más contexto para revisar lo que ha pasado.
Mermas, recepciones y precios de compra merecen la misma atención que las ventas. En la demo revisamos qué módulos necesitas para controlar cada parte.
Registra roturas, caducidades y desperdicios para revisarlos con tu equipo. Confirmamos en la demo el módulo de inventario de tu local; no se detectan por sí solos.
Si cuentas solo platos, puedes perder de vista lo que consumes. Revisamos contigo el módulo y las recetas que necesitas para llevar esa cuenta.
¿Quieres organizar las compras y registrar las entregas parciales? Revisamos contigo cómo llevar esa cuenta sin dar por recibido lo que todavía no ha llegado.
Con Documentos y Finanzas, revisa facturas y albaranes antes de pagar. Comprueba qué reflejan los documentos y si hay diferencias; la recepción física se revisa aparte.
Si un ingrediente cuesta más y mantienes el precio, tu margen puede reducirse. En la demo revisamos cómo seguir tus costes con Escandallos.
Revisa entradas, ventas y pérdidas registradas antes de ajustar el recuento. Confirmamos contigo qué comparaciones puede cubrir el módulo de tu local.
¿Controlas producto en distintos espacios o restaurantes? Cuéntanos cómo trabajas para revisar qué necesitas y qué podemos cubrir en cada lugar.
Cuéntanos qué se agota y cómo llevas tus cuentas. Te mostramos qué puedes controlar con Qamarero y qué módulos necesita tu local.
Controla la disponibilidad de productos e ingredientes durante el servicio: unidades, avisos de stock bajo y bloqueo al agotarse con la protección activa. Los pedidos conectados descuentan el stock configurado. No es, por sí solo, un ERP completo de almacén.
No. Puedes empezar por lo que se agota: raciones del día, postres caseros o ingredientes que comparten varios platos. Defines las unidades y el umbral de aviso de cada artículo.
El control de stock requiere el TPV de Qamarero: no se conecta a otro TPV. Puedes mantener ambos sistemas por separado, pero duplicarías el trabajo. Con Qamarero, gestionas tus ventas, pedidos y stock en un mismo sistema.
Sí, con los canales propios conectados a Qamarero: TPV, comandera, carta QR, tienda online, delivery y recogida. Un pedido telefónico cuenta cuando tu equipo lo introduce en el TPV. El comportamiento de apps externas debe confirmarse por integración; no prometemos sincronización universal de agotados.
Si lo has vinculado a varios productos, se bloquean los platos afectados con la protección activa. El control de disponibilidad es por unidades; no supone un escandallo ni consumo proporcional por gramos o mililitros.
Sí. Actualizas las unidades cuando entra más producto o cocina prepara más raciones. Con stock disponible, el artículo vuelve a poder pedirse en los canales propios conectados.
No. Las cantidades son para el equipo. En la carta, el cliente ve el estado de disponibilidad, como últimas unidades o agotado, según la configuración.
La disponibilidad de carta y la gestión de almacén tienen alcances distintos. Historial y mermas dependen del módulo del local. Recuentos por zonas y unidades personalizadas requieren confirmación. Compras, proveedores, lotes, caducidades e inventario centralizado no se dan por incluidos ni por funciones futuras con fecha comprometida.
El stock básico controla unidades. Hay un módulo de Stock con recetas documentado, pero confirmamos su versión, disponibilidad y consumo por gramos o mililitros para tu local. No incluimos ese alcance en la oferta básica sin comprobarlo.
Revisamos ese caso con tu configuración: cuándo se descuenta, qué ocurre al modificar cantidades y cómo se trata una cancelación o devolución. No damos por hecho que cualquier cambio o pago fallido reintegre el stock automáticamente.
El stock de disponibilidad no calcula el coste por ración. Ese trabajo corresponde a Escandallos: ingredientes, cantidades, precios de compra y margen por plato. Confirmamos el módulo y el flujo de actualización desde facturas para tu local; no se incluye por defecto ni supone alertas automáticas de subida de precios.
Sí, con el módulo Documentos y Finanzas. Subes los archivos o fotos; el sistema los lee, clasifica y permite conciliar facturas con albaranes para revisar diferencias. Las líneas de gasto alimentan las categorías de Finanzas. Revisa y confirma los datos extraídos antes de utilizarlos; no sustituye a tu gestor ni aprueba pagos por ti.
No hay que confundir una factura con mercancía recibida. El documento recoge lo facturado; la recepción debe comprobar las cantidades que realmente han llegado, también en entregas parciales. Revisamos cuándo se registra la entrada en el módulo de Compras de tu local. El stock básico permite reponer cantidades manualmente.
El registro de mermas distingue las salidas por rotura, caducidad u otro motivo de las ventas. Puedes revisar esos registros y el historial con tu recuento. La comparativa automática entre inventario teórico y real requiere confirmación; no se da por incluida. Una diferencia puede deberse a una merma sin registrar, una recepción incorrecta, un error de recuento o una sustracción: no demuestra por sí sola un robo ni identifica a un empleado responsable.
En la demo confirmamos el plan, los módulos vigentes y la configuración de cada local. No se da por incluido un inventario centralizado ni transferencias entre establecimientos.
Compara los pedidos que cambias o cancelas por falta de producto, el tiempo dedicado a actualizar disponibilidad y los agotados antes de empezar el servicio. Son indicadores para registrar en tu operativa, no resultados garantizados ni un panel automático de KPIs.